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El otoño avanza, los días se acortan y la luz natural disminuye: señales claras de que el invierno se acerca. Para muchos, esta época trae consigo una sensación de cansancio, fatiga, apatía o incluso tristeza. No es casualidad: la reducción de horas de sol influye directamente en la producción de serotonina lo que contribuye a cambios en el estado de ánimo.
En este artículo te explicamos la relación entre luz solar, serotonina y triptófano, y cómo mantener el equilibrio emocional durante los meses con menos luz.
La luz solar regula múltiples procesos biológicos, entre ellos la síntesis de serotonina y melatonina, dos hormonas estrechamente relacionadas con el bienestar y el sueño.
Durante el día, la exposición a la luz estimula la producción de serotonina (1). Por otro lado, la melatonina, aumenta en condiciones de oscuridad prolongada. Además, el exceso de melatonina durante periodos de baja exposición solar puede contribuir a síntomas depresivos, somnolencia y alteraciones del ritmo circadiano (2).
Así, cuando los días son más cortos, como en noviembre, recibimos menos luz natural. Esto puede reducir la síntesis de serotonina, afectando el ánimo, la energía y la motivación.
El triptófano es un aminoácido esencial que el cuerpo no puede producir por sí solo, por lo que debe obtenerse a través de la alimentación o de complementos nutricionales. Puedes descubrir más sobre este aminoácido en nuestro anterior blog: Impulsa tu estado de ánimo de forma natural: Los secretos del Triptófano.
Su principal función es servir como precursor para la síntesis de serotonina, mediante una ruta metabólica que requiere la participación de vitamina B6 y magnesio como cofactores. Además, la vitamina B3 está implicada en esta vía metabólica ya que el triptófano también puede ser convertido a niacina a través de la vía de las quinureninas (3).
Esto significa que una ingesta adecuada de triptófano en la dieta influye en la producción de serotonina y ayuda a mantener un equilibrio emocional óptimo, especialmente en épocas con menor exposición solar (4).
¿Te sientes identificado/a? Durante el otoño y el inicio del invierno, muchas personas reportan síntomas como:
Estas manifestaciones pueden estar relacionadas con un desequilibrio en los niveles de serotonina o una menor disponibilidad de triptófano. Además, el estrés, frecuente en esta época del año, puede consumir mayor cantidad de este aminoácido, reduciendo aún más su disponibilidad para la síntesis de serotonina (5).
Existen diversos hábitos que pueden favorecer la producción natural de serotonina:
Estos hábitos pueden ayudar a reducir la sensación de cansancio y mantener un estado de ánimo estable durante el otoño e invierno.

Vanessa Redondo
Doctora en Química Orgánica, licenciada en Química y especializada en Química Médica. Medical writer en la agencia de comunicación integral especializada en salud Buenosaires.